
Se dio el primer enfrentamiento entre estos dos equipos del Maria Claudia Falcone, Chupacabras en representación del mayor porcentaje del colegio pero del turno mañana en especial, y El Nacional por el lado del turno tarde.
La fecha para el partido era un día especial, el Día del Trabajador, ya que la Asociación del Fútbol Argentino decidió jugarlo ese feriado para que la convocatoria sea aun mayor, considerando que se jugaba en hora laborable, a las 15.10 hs.
Una vez marcado el comienzo del juego por Pancho La Molina mediante su silbato, la pelota empezó a rodar, y el trámite del partido fue bastante trabado en el mediocampo y parejo para ambos conjuntos hasta que se marcó la primera diferencia. Pasados cinco minutos de juego el elenco local se puso en ventaja luego de un gol de Piojo, era el 1 a 0 y la tranquilidad parcial. No duro mucho, a los pocos minutos el conjunto nacionalista logro marcar la paridad en el tanteador de madera (al estilo vieja cancha de bochas). Chupacabras se vio obligado a ir en busca de los tres puntos, su gente y su historia así lo requerían, fue entonces cuando el equipo de la cabra fue al ataque y consiguió marcar dos goles casi consecutivos de Coco y Nicolás, con lo cual las aguas se apaciguaron y la cabra pudo jugar mas tranquila de momento. Luego una desatención defensiva en las marcas personales permitió que Nacional descontase después de una jugada proveniente de un saque lateral. Sin embargo pareció que esas desatenciones no fueron suficientes, ya que los dos goles siguientes que se encajo la defensa fueron aun mas bochornosos. El primero: Coco estando de arquero quiso emular a su ídolo de la niñez: René Higuita, y no tuvo mejor idea que salir gambeteando a la delantera local, perdiendo la pelota y dejando el arco a libre disposición a Mariano del conjunto visitante. El segundo: salida del fondo de la defensa, toca Brian para Pato, y este tira bombazo insólito hacia nuestro arquero, al cual nunca observo y que estaba en otra literalmente, otra vez a buscarla al fondo de la red, y tirado a la basura todo el esfuerzo anteriormente realizado.
Increíblemente Nacional estaba ganando 4 a 3, un marcador que no reflejaba de ninguna manera lo que había sido el desarrollo del juego. Sin tiempos para reproches, el grueso de la barra local, con Ferné en botellas recortadas de gaseosa en mano, empezó a pedirle a su equipo que pusiera lo que tenia que poner y que demuestre porque manda en la Falcone. Huevo dirán algunos, Juego dirán otros. En fin, con el cuchillo entre los dientes se fue al ataque a todo o nada, así fue como empezó a inclinar la cancha y a cascotearle el rancho a Nacional, pero en una contra en quinta velocidad el elenco de la tarde aumento su ventaja estampando el 3 a 5 momentáneo, para luego volver a marcar para poner el 3 a 6.
Con la jarra de Ferné vacía, y con los huevos llenos, la tribuna se vino abajo en aliento y cantos para la cabra. Así fue como el equipo se arremango las medias, se ajusto el elástico de los lienzos, y empezó a jugar en serio al fútbol que nos tiene acostumbrados. En un tiro de esquina, muy bien ejecutado por Nicolás y mejor anticipado por Pato, llego el primer descuento, pero todavía faltaba. Mas tarde Brian seria el responsable de marcar el quinto gol, con un disparo desde afuera, un disparo con fuerza y con furia que se hizo inatajable para Harry. Faltaba un gol para la igualdad, y llego un pase de Coco bastante fuerte para Nicolás, que llego muy exigido a pararla de espaldas antes de que cruce la línea de banda, se saco una marca de encima, desbordó y tiro centro atrás para Piojo que entraba como piña al área y la puso abajo a un costado para decretar el 6 a 6, sin duda la jugada del partido a pesar de los reclamos de los visitantes excusándose con que la pelota habría salido en su totalidad a un lateral, cosa que no fue así, el Lineman salió corriendo para el centro del campo y Pancho validó todo como correspondía. Faltaba poco tiempo para el final, y en tiempo de descuento Pato mete un pase en profundidad para Nicolás dejándolo mano a mano con el arquero, que definió por encima de este pero la pelota se estrello en el travesaño y salio rechazada para el área grande y fue Piojo quien con un disparo violento sentencio el 7 a 6 final, que desato el festejo de la cabra, y los reclamos absurdos de Nacional que se vio con impotencia por escapársele el partido sobre el final. Fue entonces cuando Pancho La Molina se llevo el silbato a la boca, apunto hacia mitad de cancha, y dio por finalizado el encuentro.
La fecha para el partido era un día especial, el Día del Trabajador, ya que la Asociación del Fútbol Argentino decidió jugarlo ese feriado para que la convocatoria sea aun mayor, considerando que se jugaba en hora laborable, a las 15.10 hs.
Una vez marcado el comienzo del juego por Pancho La Molina mediante su silbato, la pelota empezó a rodar, y el trámite del partido fue bastante trabado en el mediocampo y parejo para ambos conjuntos hasta que se marcó la primera diferencia. Pasados cinco minutos de juego el elenco local se puso en ventaja luego de un gol de Piojo, era el 1 a 0 y la tranquilidad parcial. No duro mucho, a los pocos minutos el conjunto nacionalista logro marcar la paridad en el tanteador de madera (al estilo vieja cancha de bochas). Chupacabras se vio obligado a ir en busca de los tres puntos, su gente y su historia así lo requerían, fue entonces cuando el equipo de la cabra fue al ataque y consiguió marcar dos goles casi consecutivos de Coco y Nicolás, con lo cual las aguas se apaciguaron y la cabra pudo jugar mas tranquila de momento. Luego una desatención defensiva en las marcas personales permitió que Nacional descontase después de una jugada proveniente de un saque lateral. Sin embargo pareció que esas desatenciones no fueron suficientes, ya que los dos goles siguientes que se encajo la defensa fueron aun mas bochornosos. El primero: Coco estando de arquero quiso emular a su ídolo de la niñez: René Higuita, y no tuvo mejor idea que salir gambeteando a la delantera local, perdiendo la pelota y dejando el arco a libre disposición a Mariano del conjunto visitante. El segundo: salida del fondo de la defensa, toca Brian para Pato, y este tira bombazo insólito hacia nuestro arquero, al cual nunca observo y que estaba en otra literalmente, otra vez a buscarla al fondo de la red, y tirado a la basura todo el esfuerzo anteriormente realizado.
Increíblemente Nacional estaba ganando 4 a 3, un marcador que no reflejaba de ninguna manera lo que había sido el desarrollo del juego. Sin tiempos para reproches, el grueso de la barra local, con Ferné en botellas recortadas de gaseosa en mano, empezó a pedirle a su equipo que pusiera lo que tenia que poner y que demuestre porque manda en la Falcone. Huevo dirán algunos, Juego dirán otros. En fin, con el cuchillo entre los dientes se fue al ataque a todo o nada, así fue como empezó a inclinar la cancha y a cascotearle el rancho a Nacional, pero en una contra en quinta velocidad el elenco de la tarde aumento su ventaja estampando el 3 a 5 momentáneo, para luego volver a marcar para poner el 3 a 6.
Con la jarra de Ferné vacía, y con los huevos llenos, la tribuna se vino abajo en aliento y cantos para la cabra. Así fue como el equipo se arremango las medias, se ajusto el elástico de los lienzos, y empezó a jugar en serio al fútbol que nos tiene acostumbrados. En un tiro de esquina, muy bien ejecutado por Nicolás y mejor anticipado por Pato, llego el primer descuento, pero todavía faltaba. Mas tarde Brian seria el responsable de marcar el quinto gol, con un disparo desde afuera, un disparo con fuerza y con furia que se hizo inatajable para Harry. Faltaba un gol para la igualdad, y llego un pase de Coco bastante fuerte para Nicolás, que llego muy exigido a pararla de espaldas antes de que cruce la línea de banda, se saco una marca de encima, desbordó y tiro centro atrás para Piojo que entraba como piña al área y la puso abajo a un costado para decretar el 6 a 6, sin duda la jugada del partido a pesar de los reclamos de los visitantes excusándose con que la pelota habría salido en su totalidad a un lateral, cosa que no fue así, el Lineman salió corriendo para el centro del campo y Pancho validó todo como correspondía. Faltaba poco tiempo para el final, y en tiempo de descuento Pato mete un pase en profundidad para Nicolás dejándolo mano a mano con el arquero, que definió por encima de este pero la pelota se estrello en el travesaño y salio rechazada para el área grande y fue Piojo quien con un disparo violento sentencio el 7 a 6 final, que desato el festejo de la cabra, y los reclamos absurdos de Nacional que se vio con impotencia por escapársele el partido sobre el final. Fue entonces cuando Pancho La Molina se llevo el silbato a la boca, apunto hacia mitad de cancha, y dio por finalizado el encuentro.

2 comentarios chupacabreros:
Nicolás, no sé de dónde lo sacaste, pero Lamolina es así, todo junto. Si sigo leyendo le compro el pase a Brian. Abrazo.
Buena correción Juan Pablo. Como ya no lo veo escrito en ningun lado ahora...
El pase se negocia, pero mejor lo hablamos personalmente, cuando quieras tomamos un café y lo hablamos tranquilo.
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